ALADA SOLEDAD



La mañana temprana
envuelve mi alada soledad.
El tiempo detenido del reloj
marca el pulso del silencio.
La luz se desliza
entre los párpados velados del amanecer
Me sumerjo en la inmensa llanura blanca.
Alzo el vuelo,
y entre cabriolas azules
me encuentro con mis labios
enredados en tu axila.


© Mercedes Ridocci