PESADILLA DEL DESCONCIERTO


Este poema me lo ha dedicado Frank Ruffino, poeta al que admiro por sus letras "descarnadas", sinceras y comprometidas.
http://poetafrankruffino.blogspot.com/

Gracias Frank, por este maravilloso regalo

a Mercedes Ridocci

Precipitación de nada,
desmemoria en la noche
y yo tan lejos de mi ser.
Una plaza vacía
y en el centro,
donde hubo fuente,
un pincel emana sangre.
Y el paisaje negro
de árboles blancos
agitando sus ramas
a pesar de que aquí hace años
todos olvidaron el viento,
ni siquiera la brisa
viene a refrescar
este inmenso calor
que se cierne desde siempre.
Precipitación de nada,
desmemoria en la noche
y yo tan lejos de mi ser.
Ahora en la plaza
se rompe la estricta
soledad y el silencio:
una diminuta mujer
de vestido negro
baila vals con un gigante
al tanto que él coge el pincel
y en vilo escribe sus nombres
en el piso… y una fecha.
Escucho una súplica ahogada
y el hombrón termina fundiéndola
contra su pecho
hasta desaparecerla.
Coloca el pincel en su sitio,
se frota los ojos
y dice extrañamente
no sucumbas
preciosa bailarina mía.
***
© "Pesadilla del desconcierto", 23 de junio de 2011. Del texto inédito “Náralit” (Poemas y Antipoemas).
PUBLICADO POR FRANK RUFFINO EN 08:32 37 COMENTARIOS