DESERTÉ




        

Ayer, tierra mía
deserté de tu barro, de tu agua, de tu niebla y de tu sol,
dejé mi infancia entre tus calles
resonando ecos de risas y juegos.

Hoy, tierra mía
lloro sobre ausencias de barro, de agua, de niebla y de sol.
y me llama entre suspiros
mi infancia abandonada.


© Mercedes Ridocci