EL HORIZONTE DEL DESENCUENTRO






Somos
dos brazos de mar que nunca se alcanzan
dos islas mirándose en el horizonte del desencuentro
dos sombras que jamás brillarán bajo el lienzo rojo del atardecer.
Dos truenos, dos rayos sin tormenta.
Dos huecos insondables.

© Mercedes Ridocci