AVE FENIX

Las ascuas de mi alma se apagan
y me advierten
La humedad de mis ojos se ahoga
y me advierte
Los latidos de mi cuerpo se arrastran
y me advierten
El vaho de mi aliento desprende cenizas
y me advierte.


Me hundiré en el ingrávido líquido de mi ser,
tocaré su fondo negro,
me extinguiré,
la nada me acogerá en su seno,
me amamantará con su nutriente leche,
y después,
creando huella sobre la arena rociada de mi alma,
sobre el barro mojado de mi cuerpo,
regresaré.

© Mercedes Ridocci