Te busqué detrás de la retina
de cada hombre que en mis ojos flotó.
Te busque detrás de la lengua
de cada hombre que en mi boca nadó.
Te busqué detrás del olor
de cada hombre que en mi cuello se extravió.
Te busqué detrás del sabor
de cada hombre que en mis pechos bebió.
Te busqué detrás de la piel
de cada hombre que en mi cuerpo vagó.

Te busqué.


© Mercedes Ridocci