A la muerte de mi padre

Te fuiste quedándote entre mis manos,
en la palma, tu última mirada
en el dorso, tu último aliento.

© Mercedes Ridocci


Oblicua mirada que paraliza párpados
y escupe pesadillas

fauces que muerden bocas
y aprietan gargantas

voces que rompen tímpanos
y ahogan gritos.

Desatada la locura
la bestia ciega la noche.

© Mercedes Ridocci