EL CARTERO DE ENTONCES


Al amanecer, ya se puede ver al anciano cartero subiendo y bajando por las empinadas calles del pueblo.
Ceñida a su corazón lleva su vieja y raída saca llena de palabras.
Palabras escritas con trazos de ausencia 
palabras que hablan de amor y desamor
de ilusiones y desilusiones
de éxitos y fracasos
de añoranzas y recuerdos.
Palabras que vienen de lejos. 
Palabras que tiende con temblorosa mano al que ansioso espera.
Al anochecer vuelve a casa
los pies hinchados y la espalda dolorida
la saca vacía y el corazón dichoso.
Y mañana, una vez más
su vieja saca se llenará con palabras que vienen de lejos.

© Mercedes Ridocci

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Ramas de hombre
abrazan el vientre de la mujer,
de sus labios de noche
florecen palabras calientes,
aquietan las sombras del sueño
cobijan luz de madrugada.

Mercedes Ridocci


Imagen: Orfeo y Eurícide de George Frederic Watts