SON SOLO RECUERDOS

Imagen descargada de Google


Recuerdo nuestras dedos repiqueteando en la savia de un árbol sin nombre,
ávidos de acompasar nuestro rítmico deseo.

Recuerdo nuestras miradas cruzándose entre tus ojos terrosos y mis ojos de miel,
ávidas de encontrarse en el álgido vértice de un impulso indomable.

Recuerdo nuestros labios dibujando risas,
ávidos por enlazar los trazos del oculto pincel de nuestras lenguas.

Recuerdo nuestra saliva inflamada, obstruida en la garganta,
ávidas por nadar en la sangre salvaje de nuestras sediciosas venas.

Recuerdo un golpe seco en nuestro árbol sin nombre.
Recuerdo un tajo en nuestro álgido vértice.
Recuerdo un corte en el pincel de nuestras lenguas.
Recuerdo un dique en nuestras venas.

Son solo recuerdos.


© Lava del alma


SE ABRE EL TELÓN



Fotografía de la composición escénica "Ardor dolido" - Mercedes Ridocci

Se abre el telón

Tu sexo dolido se retuerce entre mi cuerpo de fuego apresado en hielo.
Se agrietan tus arterias, la sangre brota y el escenario se vuelve infierno.
Te revuelves entre llamas que queman,
mientras mi cuerpo de fuego apresado en hielo se desvanece en lágrimas estériles.

Una sombra de Neón cubre el techado negro,
tiene forma de mujer alada, voz de sirena, y aliento de agua.
Su hechicera lluvia templa el mortal calor del averno.
La sombra de Neón que tiene forma de mujer alada, voz de sirena y aliento de agua,
baja suspendida en hilos de pasión hacia tu cuerpo extenuado.
Te eleva entre sus alas que cantan seductivas y húmedas melodías.
El escenario se vuelve azul.

Un lago salado cubre el suelo y exhala vapores de un amor jamás alcanzado.

Se cierra el telón.

© Mercedes Ridocci



NO CESES

Fotografía del audiovisual BOCANADAS DE AIRE
 http://youtu.be/SNQ4oeVzBsw

                                         (Dedicado a todas las mujeres que sufren dolencia del cuerpo o del alma)


Vestida con la seda que cubre tus heridas

recobra tu cuerpo arrebatado.

No dejes que intangibles seres con púas en la piel
y veneno en el aliento
arrasen tu fecundo paisaje.

Libera la tierra que te pertenece
la tierra que con el arado de tus sueños has labrado
la tierra donde el rocío resplandece en tu vasta llanura
la tierra donde rayos de sol visten tu trigo de amarillo dorado
la tierra donde el aire mece tu falda de alma grana.

No dejes que intangibles seres con púas en la piel
y veneno en el aliento
arrasen tu fecundo paisaje.

No ceses en tu lucha.


© Mercedes Ridocci