13/1/11

EN EL TREN DE LA ALBORADA





En el tren de la alborada
viajo hacia la tierra que llora.
No enjugaré sus lágrimas,
las recogeré en el cántaro
con asas labradas de pasado y futuro.
Durante dos noches reposará en el alfeizar de la luna maga,
su hechizo absorberá el salado amargo.
Al tercer día, antes del amanecer,
sedienta beberé el embrujo.
De vuelta en el tren de la alborada
dejaré, para siempre,
a la tierra que llora.

(Del poemario "Lava del alma" - Mercedes Ridocci)