TE ME VAS ANTES DE HABER VENIDO




Fluye como manantial herido el desconsuelo.
Pena líquida que inunda mi aliento.
Tocar tu mejilla,
dibujarme en tus ojos,
prenderme en tu boca:
fatuo delirio.
Desvanecida quimera
disuelta en tristezas.


© Mercedes Ridocci