PRESAGIO




En los brazos de la tarde llegó al mundo una niña con ojos de miel.
Lleva en la frente el estigma del fuego, vivirá urdida en llamas;
en su boca, el soplo del huracán, arrasará caminos de piedras;
en su brazos, alas de fénix, renacerá  del fondo de los abismos;
en sus manos, amores sin fin, anunciará versos de pasión y ausencias;
en su vientre, la alborada del otoño, alumbrará su vida de perennes sueños.


© Mercedes Ridocci