Fotografía del audivisual "Metáforas de mujer" - 3º acto - Llamas de aire


Envuelta en arrobos de aire
con avíos de distancia
cincelé tu nombre en mi cuerpo.

Brotó la sangre en mi piel
el aullido de mi entraña.

Raudo el eco atravesó el espacio
inexorable tembló
en los suburbios donde escondes
el sentido de mi nombre.

© Mercedes Ridocci




 

EN EL FANGO REVUELTO DEL SUEÑO - EN EL FANG REVOLT DEL SOMNI


Comentado y traducido al catalán por Pere Bessó
 - poeta, traductor y filólogo -




EN EL FANGO REVUELTO DEL SUEÑO

En el fango revuelto del sueño
se abren las bocas selladas por hundidas pasiones,
confundidas, sin tino, enredan sus lenguas;
sedientas, beben de la mojada rugosidad de la noche,
desvaneciéndose... al alba.




© Lava del alma



EN EL FANG REVOLT DEL SOMNI


En el fang revolt del somni
s'obrin les boques segellades per passions afonades,
confoses, sense seny, enredren les seues llengües;
sedegoses, beuen de la rugositat mullada de la nit,
esvanint-se... a trenc d'alba.


Comentario adjunto a la traducción.


Somos materia de sueño. Ese pensamiento es tan antiguo como que venimos del dios alfarero que nos labró en el barro. Y danzamos en la noche eterna con nuestras lenguas. Un baile de sierpes, como querría Góngora. Las bocas se abren y cierran, como flores de barro, de la noche al alba y renuevan el ciclo de la existencia. Sueño en el polvo del Universo.




Un abrazo.



Pere.

AGUAS DE SED OSCURA / APE ÎNVOLBURATE

Escultura de Auguste Rodin

Traducido por el poeta y traductor Andrei Langa
De la plaquette bilingüe "Al ritmo de las risas del averno"

AGUAS DE SED OSCURAS

Aguas de sed oscura, 
sepultadas en los entresijos de secas humedades, 
cavadas con despojos de peces asfixiados, 
asoman turbadas en la aterrada geometría 
de unas venas gastadas.


© Mercedes Ridocci
(del poemario "Lava del alma)




APE ÎNVOLBURATE 



Ape învolburate, 

înghițite de măruntaiele adâncurilor seci, 
săpate cu oase de pești asfixiați, 
se strecoară turbulente în înspăimântata geometrie 
a unor vene uzate.


© Andrei Langa