BILIS DE LA NOCHE



La nausea se apoderó del día,
el vómito se atascó en las tripas de la tarde,
esparciéndose en las bilis de la noche.


© Mercedes Ridocci

LA SENDA DE LOS SUEÑOS FURTIVOS





Llegó por la senda de los sueños furtivos
oscureciendo a la luna
horadando el umbral de mi deseo. 

El rostro oculto por la sombra del misterio,
sus pechos altivos enarbolan la noche,
la seda de su falda derramándose entre los muslos
sujetan su desnudez.

Se fue dejándome su aroma,
cubierta mi espalda con la seda de su falda.

© Mercedes Ridocci