EN EL VELO DE LA NOCHE




Hay otra 
que en velo de la noche se adueña de mi alma desnuda,
se viste con mi cuerpo de día,
danza contra el cielo oscuro del sueño que aún no duerme,
con los puños golpea las tinieblas,
con las uñas araña las sombras,
con los quiebros de su cuerpo se desgarra en la penumbra,
estelas de sangre agrietan el aire.

Hay otra... 
que soy yo.



© Mercedes Ridocci