LA SIMIENTE DEL FUEGO

Imagen del audiovisual "Ánima anversa"


La simiente del fuego inundó el óvulo del alba,
gestó el fruto femíneo en el vientre de Oriente,
nació entre ondas de un mar de trigo.

Amamantada por los pechos de la luna,
acunada por los cuatro vientos,
habitada por cielos heridos y paraísos de infierno,
menstruó sangre de versos
la mujer poeta.


© Mercedes Ridocci



SEMBRÉ



Sembré sonidos en tierra fértil,
recogí melodiosos cantos.

Planté ecos en campo yermo,
recogí silencios.

Sembré tactos en tierra fértil,
recogí caricias.

Planté ternura en campo yermo,
recogí asperezas.

Sembré palabras en tierra  fértil,
recogí versos.

Planté verbos en campo yermo,
recogí páginas en blanco.

Sembré fuego en tierra fértil,
recogí pasiones.

Planté albores en terreno yermo,
recogí ocasos. 


© Mercedes Ridocci





Fotografía descargada de Google


Estación de baldosas ya cansadas
y maletas afligidas.

Asfalto de huellas muertas
pasos sin rumbo.
Lenguas de fuego
que calcinan alientos.
Húmedos crepúsculos
de réquiems solitarios.
Restaurantes de platos tristes
y copas que ahogan vacíos.
Íntimas palabras que se perdieron
en lugares sin nombre.
Terrazas de soledad y estrofas impotentes.
Hoteles mediocres
Espejos empañados
con letras deshechas en llanto.
Noches de sueños que muerden la almohada.
Manos entre sábanas que palpan la nada.
Madrugadas opacas.

Estación de baldosas ya cansadas
y maletas afligidas.


© Arrugas de silencio