26/9/16

AUSENTES


Lloro la sangre asesina que infectó tus venas.
Lloro la soga que sin piedad asfixió tu cuello.
Lloro el polvo blanco que cerró tus párpados.
Lloro el martillo de la noche que quebró tus días.
Lloro la ponzoña de la sombra que envenenó tu sangre roja.
Lloro los monstruos que te llevaron en noche sola.



Mercedes Ridocci.