Imagen descargada de google



Haces de fuego cubrieron el cielo de tu morada.
Llamas vertieron en el piélago oeste de mis ojos.
Candentes sismos de ausencia 
agitaron al atávico Ladón que guarda mi atardecer.
Espumarajos de cien lenguas negras
oscurecieron tu extensa y desolada madrugada.

© Mercedes Ridocci




MAGNA MATER


                                                            
Imagen del escultor Picallo

De la plaquette bilingüe "Los mortales hijos de la tierra"


Tallada con manos curtidas
de sabia deidad,
surges del magma de la piedra.

Tu vientre apunta a las próvidas aguas del océano,
tus senos se extienden hacia la cúpula de Urano
batiendo su índigo deseo.

Salíferas estrellas engendrarán tu entraña,
y de ella nacerán 
los mortales hijos de la tierra.

© Mercedes Ridocci






Me derramé en la anegada arena de tus ojos
tu mano sin tacto no sujetó mi cintura
mi último aliento secó en tu boca amarga
y mi cuerpo blanco
vagó perenne
en el rumor de tu silencio.




© Mercedes Ridocci