Al mediodía, cuando inflama la luz guijarros púrpuras atascan mi garganta y no sé por qué.
Al atardecer, cuando se extingue la luz guijarros púrpuras arañan mi espalda y no sé por qué.
En la noche, cuando el silencio se hace hueco guijarros púrpuras sepultan mi cuerpo
y no sé por qué.
Mercedes Ridocci
Imagen – Mercedes Ridocci





