POEMA - RESEÑA de la poeta y editora Ana Muela Sopeña

Mi agradecimiento a Ana Muela Sopeña








A Mercedes Ridocci a propósito de su poemario "Paraísos de Infierno"


Duele la lava ardiente de los cuerpos

en mitad de la herida más profunda.

Se agudiza el instinto más lascivo

en las cuevas ocultas del deseo.


Respirar en latidos primigenios

seduce

con la sangre más atávica.


Si una mujer conquista su lugar

se parece a un volcán

en erupción.


La belleza de un punto en movimiento

es como la saliva en el exilio.


Todo lo que florece también muere.

El amor y la muerte son lo mismo.


Primero es la apertura hacia la vida.


Al final es un cierre, es solo muerte.


El vórtice donde existe intersección

entre el placer extremo y el dolor

es ese paraíso del infierno

donde todo se anega en la gran pérdida.


Ana Muela Sopeña





El arte
se clava sin miedo en los abismos
se pierde en su vértigo
se encuentra en el albor.

Mercedes Ridocci



Mercedes Ridocci, el paraíso de la desgarradura.

La poética actual se desplaza por tópicos profundos donde las heridas causadas por las circunstancias adversas instan a prolongar el grito desgarrador para connotar un reclamo, un dolor o la injusticia. La poesía de género se instala con firmeza para establecer un vínculo de empatía con la sociedad que la involucra en todas esas voces que proclaman al mismo tiempo que las une. La poesía sigue a pie por los caminos de la controversia, el debate, la desgarradura y la proclamación.

Desde este enfoque, la poética de Mercedes Ridocci se mece por los renglones del interiorismo que le permiten experimentar con las heridas a la vez que vuelca sus emociones en cada verso que en su medida dan forma a una estética establecida desde producciones anteriores, donde la palabra misma construye la estructura para singularizar así su particularidad desde el punto de un hacedor de escritura poética.

Mercedes Ridocci continúa su ascenso hacia el paraíso de sus connotaciones poéticas donde destacan versos de índole reflexivo intimatorio: “Podría olvidarte/ya lo sé/pero te llevarías contigo mi dolor”. (Pag. 22); “La garganta del vacío/engulle vidas despobladas”. (Pag. 34). Versos que invitan a profundizar en el lugar donde las llamas del infierno queman y alimentan: “Me arrojé al mar de la lujuria/revolcándome entre olas de lascivia” (Pag. 26). Se puede deducir la solemnidad del poeta ante las situaciones que laceran y a la vez prometen cubrir la herida desde una envergadura sensual, puramente erótica.

Cabe hacer mención de la propuesta experimental que se brinda en el juego de versos que constituyen una cadencia rítmica con la posibilidad de alternar con lo que se pronuncia como el título de cada texto, incluidos dentro del mismo para abrir un horizonte de alternancia poética y que el lector pueda soslayar el indicio en cada entrega. Así mismo se abren caminos donde el autor permite transgredir sus propias estructuras poéticas y brinda, de manera heroica, formas experimentales que estratégicamente son colocadas dentro del conjunto como una manera generosa de remanso en la lectura y que a la vez demuestra el poder de la escritura que ejerce Mercedes Ridocci en estos años de estudio en las formas poéticas.

Paraísos de Infierno nos brinda la posibilidad de interiorizar en las líneas eróticas que conducen a planos de placer, explanadas de sensualidad, latigazos de delirio que revuelcan las emociones hasta convertirlas en un único temblor de asombro, para luego conducirse voluntaria y dócilmente a los caminos desgarrados que conducen al infierno. Ese lugar en donde se pierde el significado del paraíso o, a su vez, se toma consciencia de la importancia del placer.

Habremos, Lector, de enfatizar nuestras emociones en cada texto, apuntalado por la idiosincrasia de una poética que se levanta y se sostiene en los pormenores de la vida, por el arte de vivir, por el tesón y la perseverancia de subsistir entre la herida y la cicatriz.

Progreso, Yucatán, a 23 de junio de 2021

Marina Centeno