Pilar Aranda (escritora y poeta, España).
22/5/22
Comentario sobre el poemario “Arrugas de silencio” por Pilar Aranda
Pilar Aranda (escritora y poeta, España).
4/5/22
Comentario sobre mi poética – Andrei Langa: poeta y traductor rumano - Filólogo en literatura rumana.
“Tus poemas contienen una sensibilidad profunda, llegando hasta el punto máximo que separa la vida de la muerte, por esto son tan difícil de asimilar en su totalidad simbólica porque te meten en mundo efímero de la existencia humana... “
14/3/22
Reseña del poemario “Paraísos de infierno, por Fernando Carlos Pérez Álvarez
Leo por segunda vez el poemario de Mercedes Ridocci. Como la primera vez que mis ojos se toparon con sus versos, como sucederá́ en la próxima que vuelva sobre ellos, como te pasará a tí, lector amigo, tu espíritu se conmoverá́. Compartirás poemas que revolverán tus entrañas, serás testigo del desgarro que, invariablemente, conlleva la existencia, viajaras en un péndulo en perpetuo movimiento, entre el deseo y la muerte, entre el rojo de la pasión y el blanco del sudario. Con esos márgenes ciertos transcurre la vida, esa vida que Mercedes acota con sus palabras, esa que desborda las paginas de este Paraísos de Infierno, fiera y potente. Siempre duda, jamás indiferencia. La muerte golpea, también el amor. La madurez ha sido aprendida con inevitables dosis de dolor, el camino recorrido está jalonado de recuerdos, unos arrojan aún una luz identificable, otros son negrura de noche sin luna.
Paraísos de infierno: dualidad con la que nos toca transitar este mundo a los seres perecederos. Los versos de Mercedes, te ayudarán a reconocerte.
Fernando Carlos Pérez Álvarez- Poeta y escritor leonés.
22/12/21
Reseña del poemario "Paraísos del infierno", por Inés Fonseca
En los versos de Mercedes hay una lucha continua, una danza de emociones que cristaliza en palabras. Hay un eco del pasado, un presente que duele pérdidas. Pero sabe sacar partido a ese lamento reconstruyendo el dolor como parte de su vida, de su energía, aprendiendo a alimentarse de él y, por fin, a dominarlo en su poesía.
El yo poético de Mercedes Ridocci busca en las sombras, en la noche, en los silencios, en las grietas del dolor, la fuerza para vivir, para amar, para escribir y crear su propio paraíso. Un paraíso que grite, que dance, que llene esas hendiduras que duelen y que solo sanan si las invocas. Nada se pierde si lo nombras... Y ella escribe con esa certeza.
Al igual que de su cuerpo brota el movimiento, de su yo poético nacen imágenes que habitan en ella y que son reflejo de su mundo corpóreo y su mundo espiritual. Ambos se fusionan en su persona y en su arte.
Se trata de un poemario donde la intensidad resplandece y habita en el fuego y en el movimiento de sus versos. Es un poemario encendido, sin tibiezas, donde las emociones bullen, donde imaginas su cuerpo danzando en el verso y el verso danzando en su cuerpo. No podemos separar la expresión corporal de su expresión poética. Quien la conoce moviéndose en el espacio, la reconoce en su poesía. Arte del movimiento, arte en el verso.
Inés Fonseca - Cantante, compositora y escritora
4/8/21
Comentario sobre el poemario “Paraísos de infierno”, por José Rasero Balón
Sensualidad y erotismo. Experimentación. Juego. Ritmo.
Sapiencia y calma.
He disfrutado mucho con la primera lectura de este nuevo poemario (el tercero, si no recuerdo mal) de Mercedes Ridocci. Ha engrandecido esta mañana de sábado. Os dejo un ejemplo:
"Las cuerdas del alma
rasgan lamentos
hieren la quietud de la noche.
En la garganta del vientre
se retuercen los días
se ahogan las noches
sangra negro el alba".
José Rasero Balón - Escritor y poeta
9/7/21
POEMA - RESEÑA, por Ana Muela Sopeña
A Mercedes Ridocci a propósito de su poemario "Paraísos de Infierno"
Duele la lava ardiente de los cuerpos
en mitad de la herida más profunda.
Se agudiza el instinto más lascivo
en las cuevas ocultas del deseo.
Respirar en latidos primigenios
seduce
con la sangre más atávica.
Si una mujer conquista su lugar
se parece a un volcán
en erupción.
La belleza de un punto en movimiento
es como la saliva en el exilio.
Todo lo que florece también muere.
El amor y la muerte son lo mismo.
Primero es la apertura hacia la vida.
Al final es un cierre, es solo muerte.
El vórtice donde existe intersección
entre el placer extremo y el dolor
es ese paraíso del infierno
donde todo se anega en la gran pérdida.
Ana Muela Sopeña - Poeta y editora
27/6/21
Reseña del poemario "Paraísos de infierno", por Marina Centeno
La poética actual se desplaza por tópicos profundos donde las heridas causadas por las circunstancias adversas instan a prolongar el grito desgarrador para connotar un reclamo, un dolor o la injusticia. La poesía de género se instala con firmeza para establecer un vínculo de empatía con la sociedad que la involucra en todas esas voces que proclaman al mismo tiempo que las une. La poesía sigue a pie por los caminos de la controversia, el debate, la desgarradura y la proclamación.
Desde este enfoque, la poética de Mercedes Ridocci se mece por los renglones del interiorismo que le permiten experimentar con las heridas a la vez que vuelca sus emociones en cada verso que en su medida dan forma a una estética establecida desde producciones anteriores, donde la palabra misma construye la estructura para singularizar así su particularidad desde el punto de un hacedor de escritura poética.
Mercedes Ridocci continúa su ascenso hacia el paraíso de sus connotaciones poéticas donde destacan versos de índole reflexivo intimatorio: “Podría olvidarte/ya lo sé/pero te llevarías contigo mi dolor”. (Pag. 22); “La garganta del vacío/engulle vidas despobladas”. (Pag. 34). Versos que invitan a profundizar en el lugar donde las llamas del infierno queman y alimentan: “Me arrojé al mar de la lujuria/revolcándome entre olas de lascivia” (Pag. 26). Se puede deducir la solemnidad del poeta ante las situaciones que laceran y a la vez prometen cubrir la herida desde una envergadura sensual, puramente erótica.
Cabe hacer mención de la propuesta experimental que se brinda en el juego de versos que constituyen una cadencia rítmica con la posibilidad de alternar con lo que se pronuncia como el título de cada texto, incluidos dentro del mismo para abrir un horizonte de alternancia poética y que el lector pueda soslayar el indicio en cada entrega. Así mismo se abren caminos donde el autor permite transgredir sus propias estructuras poéticas y brinda, de manera heroica, formas experimentales que estratégicamente son colocadas dentro del conjunto como una manera generosa de remanso en la lectura y que a la vez demuestra el poder de la escritura que ejerce Mercedes Ridocci en estos años de estudio en las formas poéticas.
Paraísos de Infierno nos brinda la posibilidad de interiorizar en las líneas eróticas que conducen a planos de placer, explanadas de sensualidad, latigazos de delirio que revuelcan las emociones hasta convertirlas en un único temblor de asombro, para luego conducirse voluntaria y dócilmente a los caminos desgarrados que conducen al infierno. Ese lugar en donde se pierde el significado del paraíso o, a su vez, se toma consciencia de la importancia del placer.
Habremos, Lector, de enfatizar nuestras emociones en cada texto, apuntalado por la idiosincrasia de una poética que se levanta y se sostiene en los pormenores de la vida, por el arte de vivir, por el tesón y la perseverancia de subsistir entre la herida y la cicatriz.
Progreso, Yucatán, a 23 de junio de 2021
Marina Centeno
18/3/21
Comentario sobre el poemario "Lava del alma", por Miguel Sánchez Robles
"Lava del alma" (Hermoso título). Es una poesía honda y un tanto mística. Para leer despacio. Con preciosos hallazgos literarios. Hay algunos versos muy potentes. Me ha gustado, entre otros, "lloran los senos secos" y el título "Agua ahogada". Lo he leído dos veces porque lo requiere y lo leeré más. Enhorabuena. Sigue escribiendo. Ya sabes que escribir salva. Y escribir poesía más. Tienes el don. Cuídalo. Un abrazo. Miguel
Miguel Sánchez Robles (Catedrático de Geografía e Historia y escritor).
15/3/21
Comentario sobre el poemario "Arrugas de silencio" , por Miguel Sánchez Robles
“Arrugas de silencio” es un poemario de título y diseño de portada muy buenos. Me fascinan. Y la dedicatoria "A la vida y a la muerte" es genial, así vida y muerte en minúscula. Los poemas tienen una mezcla entre intimismo y mística que me ha gustado. Son poemas para leer despacio y más de una vez, para volver a ellos. Te hacen forzar la mente para situarte en los contextos semánticos. Eso es algo también positivo. Y sobre todo es un libro para leerlo más veces. Un libro sobre lo "cósmico cotidiano".
Miguel Sánchez Robles (Catedrático de Geografía e Historia y escritor).
13/3/21
Comentario sobre el poemario "Arrugas de silencio", por Jüri Talvet
En “Arrugas de silencio”, Mercedes Ridocci consigue transferir, con sinceridad y pasión, sus experiencias amorosas al trasfondo metafísico de la relación con la muerte y con Dios, de tal modo que no son simplemente poemas eróticos, sino algo más. El libro es simple en su aspecto exterior, sin adornos, de modo que armoniza con el contenido simple y directo, pasión pura y purificada.
Jüri Talvet (poeta y académico, Estonia).
28/10/20
Comentario de Silvia Turu Rosell sobe el poemario “Arrugas de silencio”
Siguiendo tu intuición mas profunda, unificando el cuerpo y los sentimientos, dando forma a tus poemas hermosos y desgarradores.
Un regalo esencial para mi vida.
Un ejemplo de uno de sus poemas:
"Viñedos de uva roja maduran en tu boca
sobre mis labios viertes vino de sangre fresca.
Semillas de fuego anidan en tus manos
siembras llamas olvidadas sobre el heno de mi espalda"
Silvia Turu Rosell
Profesora de danza, especialista en técnicas de consciencia corporal y métodos de entrenamiento enfocados a las artes escénicas y al servicio de otros ámbitos. Creadora del método Postural Training.
21/2/20
Comentario sobre mi poética - Pere Bessó, poeta, traductor y filólogo
En ese instante de la danza de metáforas del Universo que son lo Uno y lo Diverso tú bailas y captas el resquicio.
La escritura del poema viene después, sólo después, tras la danza de la fluencia y la uterancia...
Pero eso es el devenir de tu escritura. Puro flujo hacia el in-flujo. Pura intuición hacia el poema...
27/10/19
Reseña "Poesía, cuerpo y Movimiento" por Isabel Rezmo

17/2/19
Reseña del poemario "Arrugas de silencio" por María Victoria Reyzabal
María Victoria Reyzábal.Poeta, narradora, ensayista y crítica. Especialista en Lengua y Literatura y en su Didáctica. Inspectora de Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid. Ha desempeñado el puesto de Subdirectora general de Atención a la Diversidad y Educación permanente de la Comunidad de Madrid desde el año 2000 hasta el 2007. Elaboró, en su momento, el Diseño Curricular Base de Lengua castellana y Literatura para el Estado Español.
14/1/18
Reseña del poemario "Arrugas de silencio" por Antonio Tello
MIS [RE]LECTURAS: ARRUGAS DE SILENCIO, Mercedes Ridocci
La poeta española Mercedes Ridocci antes que en la escritura halló la expresión poética en su propio cuerpo y fue desarrollándola primero en el teatro y más tarde en técnicas de expresión corporal y danza creativa. Este dato no es baladí en la medida que nos permite comprender ese latido orgánico de su poesía y de modo muy particular en este poemario, Arrugas de silencio (Playa de Akaba, Barcelona, 2017), bellamente editado por la editorial barcelonesa que dirige la también poeta Noemí Trujillo.
Estructurado en tres partes – Estelas de deseo, Cenizas de pasión y En el lomo de la muerte- Ridocci propone una secuencia de poemas que metaforizan el devenir vital del cuerpo a través del tiempo, la existencia orgánica de la vida humana sacudida por el deseo, el erotismo, la pasión, y también por la pulsión de la muerte que contradice la eternidad -vana pretensión de la juventud- hasta que la madurez hace patente la finitud. De aquí que Mercedes Ridocci trace desde el epígrafe (“A la vida y a la muerte”) esa línea vital, esas silenciosas arrugas que definirán al final el paso perecedero del individuo por el mundo. Un paso que siempre es desgarro (“Me aferré sin miedo / a las ramas desnudas de tu tronco / a la corteza fría de tu invierno”.). Esas estelas de deseo que define como “viñedos de uva roja” o como “un antojo del sueño”, en el que ambos, viñedo y sueño”, se consumen en el cuerpo, “puerto solitario, / oculto en la sombra de la noche”, en el desesperado, acaso imposible, intento de entender esa lengua que habita en el paladar.
Y así hasta que el fuego de la pasión se consume y sus cenizas se convierten en “piel de la ausencia [que] cubre mi cuerpo / de arrugas de silencio” desnudando el cuerpo y la voz que lloran el destierro de los sentidos y su condición de alma o conciencia vacía, ajena ya al temblor de la naturaleza, ese “volcán apagado” que antes concernía al cuerpo. Así, hasta que llega ese momento en que la poeta pide a la “mujer de fuego albo / vístete con la piel del viento / que enardece tu llama blanca / sigue el canto de tu cauce / planea sobre el leve suspiro del atardecer / alcanza el último horizonte / donde la muerte poniente / y alborea la muerte”.
1/8/17
Reseña “Arrugas de silencio” por Tatiana Aguilera Muñoz
"Semanas atrás tuve la alegría de recibir en mi amado y lejano país un libro; pero no cualquier libro comprado en tienda, éste era un poemario que venía dedicado por mi siempre admirada artista Mercedes Ridocci, por motivos personales no pude en ese momento dedicarle el merecido y necesario tiempo de lectura, pero superado el escollo me aboqué con intensidad a su disfrute.
Comencé su lectura por su reseña que me pareció notable, bien estructurada y que garantizaba un poemario bien escrito y eso, ya lo sabía, porque por varios años he seguido la senda poética de Mercedes a través de su Blog: “Páginas Escritas”. No olvido la portada del libro que es la presentación inicial, aquello que de alguna forma nos acerca a su estructura interna, es el elemento inicial que nos “habla” de su esencia de la obra y ésta portada lo consigue, porque se eligieron tonos grises que representan la humildad -no olvidemos a las costuras de Paris que se les denominada “grisettes”-. Sintiendo así a su autora: humilde y grandiosa en su quehacer artístico, nos dejamos invadir por esta portada con su aura de nostalgia, sabiendo que ese doblez representa una arruga en el tiempo de las cosas y de las vivencias que nos desea poetizar.
Cuando comencé a leer los poemas de Mercedes dispuestos y entregados con una discontinúa línea, que no necesita de títulos individuales porque asemejan un despojo de su alma, es como si ella fuese en cada escrito expresando un desalojo de sí misma. Sentí que estaba frente a un poemario que lo leería “de una”, es decir, no tendría pausa hasta haberlo finalizado y, así fue.
Los primeros versos que corresponden a “Estelas del deseo” están cargados de una atrevida sensualidad que no da pie a divagaciones. Imposible ausentarse del erotismo con “trepas con tu lengua la vertiente de mi pubis / sacias tu sed en la savia que mana de sus pliegues” y persiste con “embarcas en mi cuerpo líquido/Te humedeces en el vaho ardiente de mi piel. Cuestiona con “Tu lengua/(una lengua que no entiendo” y me pregunto, ¿es necesario comprender el vocablo de esa lengua que desafía y despierta la cripta del letargo?.
En la segunda parte que se presenta como “Cenizas de pasión”, Mercedes se desgarra y es capaz de entregarnos la visión de sentir que donde hubo fuego cenizas quedan. Situación que es comprensible porque en la memoria la pasión no se extingue del todo. En el verso treinta y cinco de la séptima estrofa dice:” allí donde el pensamiento se aloja a su antojo/y nada puedo hacer para acallarlo” y persiste en el verso cuarenta con “entre besos heridos y staccatos de abrazos/quedó mi sombra atrapada.
El poemario finaliza con “En el lomo de la muerte”, título que nos habla de una mujer que a modo de jinete cabalga a su antojo, sin temor ni angustia el final que a todos devendrá. Lo expresa en: “Me enamoré de la muerte/Aquí estoy/vestida de novia negra/descalza/esperando su mano” y continúa con “En mi pecho luce la punta de su flecha/ de la herida fluyen yemas de sangre/ y me detengo en este verso que en su actitud estética nos ingresa al postulado poético de Mercedes. La muerte no escinde al ser humano de su pulsión sexual o sensual, porque aun sabiendo que la flecha ha herido de muerte sus carnes, la sangre fluye roja y ardiente y, es capaz de sentir a la muerte como su amante. No lo ve como un ser que le roba su aliento y vitalidad, al contrario, se complementa y, eso lo enfatiza en los versos finales “ se extingue en su efímera existencia/expira en sus cenizas.
Solo me queda felicitar a Mercedes y bienvenidos sean sus versos siempre. Mercedes tiene la capacidad de emocionar y eso se agradece infinitamente."
12/7/17
Reseña del poemario "Arrugas de silencio" por Jesús de Matías Batalla
Jesús de Matias Batalla – periodista y escritor
ESPIGAS DE SILENCIO
Me adentro en el paisaje donde late el pecho de la ausencia, camino sobre noches muertas, mi cuerpo deshabitado se esparce entre espigas d...

-
La poesía no es algo estático. No es algo que permanece como un único concepto. Ni tampoco es el resultado de una única expresión. A tr...
-
Versiones al portugués por la escritora Tania Alegria Plaquette dentro del proyecto de resistencia cultural "Carmina in mínima re...
-
Cuando ya no esté aquí y la nada me lleve donde brillan las estrellas anhelaría que hubiera una ventana en el universo que diera a la tierra...