4/7/25

DIOSA DEL AMOR Y DE LA NOCHE

“El torso de Adèle” de Auguste Rodin

Nocturnos mortales sueñan penetrar en tu morada divina,
abrazar la estrella que anuncia su entrada,
estremecerla con sus pubis hasta trocarla en luna.
Ceñir su carne henchida en tus paredes de roca blanda,
tentar tu fondo de cielo negro,
despertar al grito que gime en la profundidad de sus entrañas.
Vaciarse en tu eterna belleza.
Morir en ti.


Mercedes Ridocci

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ADHERIDA A MI FRENTE

  Adherida a mi frente  está la savia pálida de la muerte  –suda humedad de tumba abierta–  resbala por mi rostro arrugado en sombras  por...