En este banco,
cuando el atardecer
lo tintaba de escarlata
nos declaramos amor eterno
ignorando que
los tiempos de espesura
lo sepultaría para siempre.
Mercedes Ridocci.
Fotografía de archivo personal.
En este banco, cuando el atardecer lo tintaba de escarlata nos declaramos amor eterno ignorando que los tiempos de espesura lo sepu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario