El vacío se llena de demonios
con pezuñas de cabra, alas de cuervo y rabo de lagarto,
en su vuelo sin sesgo la sombra de sus alas oscurece a la tierra,
sus pezuñas hendidas arrasan fructíferas cosechas,
las espinosas escamas de su rabo siembran estelas desoladas,
con mirada sagaz elige a su víctima,
la atrapa entre la curva de sus dientes,
se deleita en la carne sangrante.
Mercedes Ridocci
Imagen: Grabado de Francisco de Goya.

Mercedes, tu poema despliega una imaginería oscura y corpórea que convierte el vacío en presencia amenazante. La precisión de los detalles —pezuñas, alas, escamas— intensifica la sensación de devastación y carnalidad. Hay un ritmo implacable que conduce hacia la violencia final, dejando una estela de horror y fascinación muy eficaz.
ResponderEliminarSaludos
Joselu, no tengo palabras para agradecer tu lectura del poema y la reseña que haces, siempre das con la esencia. Gracias por tu atención hacia mis publicaciones. Un cordial saludo.
EliminarEstán en el aire? , bien, será
ResponderEliminarcosa de derribarlos, abrazo.
Muy bien, iremos a por ello. Abrazo para ti también.
EliminarMucho horror derraman esos versos. Saaludos
ResponderEliminarAntorelo, es cierto, gracias por pasarte por mi blog y comentar. Saludos para ti también
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