hace tiempo que
se le agotaron las lágrimas
al morir su hijo.
Entra en su habitación
todo está cual lo dejó,
su imagen se le aparece
y le dice con la sonrisa a flor de piel
“buenas noches, papá”
Quiere llorar y no puede.
Mercedes Ridocci
Imagen: cabeza-de-hombre-llorando-oswaldo-guayasamin.

No hay peor desdicha que perder a un hijo, de eso no se repone uno nunca. Es una herida que siempre estará abierta. Saludos.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo, Joselu. Saludos para ti también.
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