Los brazos de la luna roja,
lanzan pétalos de fuego,
avivan el letargo de la noche,
inflaman tu cuerpo frío.
Gemidos de lava blanca
cruzan la espiral barrada,
palpitando en el cáliz
de una danza secuestrada.
Mercedes Ridocci
Imagen – Mercedes Ridocci

Este poema es precioso. Se me ocurre sensual, Mercedes. Un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias, sí es sensual, Gil. Un abrazo para ti también.
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