2/8/25

CUERPO QUEBRADO

 

rostro que oscurece
garganta que punza
pulmones que gimen
corazón que golpea
estómago que grita
entrañas que retuercen
sexo que estanca
piernas que negrean
tobillos que penan
pies que encallan

Mercedes Ridocci
Imagen de la composición escénica "Tricomático"- Mercedes Ridocci

31/7/25

SI RESISTES

 

Socava mi cuerpo de tierra,
escarba con el ímpetu de la fiera,
aunque tus uñas sangren
y el barro grite, aunque halles los cadáveres del tiempo
y te arañen sus huesos astillados,
aunque te asalten las serpientes del infierno
y ciñan tu cuello, aunque oigas el canto de las sirenas
y te arrebate. 

Si resistes y llegas al fondo
encontrarás mi ALMA

Mercedes Ridocci

28/7/25

EN LA FOSA DEL TIEMPO

 

En la fosa del tiempo
habitan sombras soñadas
de su estéril primavera, 
las acaricia con lengua de fuego
afloran nítidas y ardientes 
colman el vacío de su cuerpo antiguo
la soledad de su inconsolable espíritu.
Envuelta en polvo desoído
llora la inseparable y corpórea sombra de su vida
la que abriga su espalda.
Mercedes Ridocci


Imagen: Escultura de Camille Claudel

27/7/25

TORMENTA SIN PIEDAD

 

El rayo desgarró
la quietud de mi alma, 
el trueno mordió mi sueño, 
el agua sublevada 
ahogó mi cuerpo albo.

Poema y collage - Mercedes Ridocci

20/7/25

RESEÑA de Juan Povedano Gómez a mi poemario "Arrugas de silencio"

 

Agradezco muchísimo esta reseña que Juan Povedano Gómez https://www.facebook.com/juan.povedanogomez ha realizado sobre mi poemario “Arrugas de silencio” Os invito a leerla: “Leer Arrugas de silencio, de Mercedes Ridocci, es sumergirse en una grieta que no huye de la herida, sino que la habita con lucidez y ternura. Su poesía no grita: susurra. Pero ese susurro tiene el peso de una vida que ha amado, ha perdido y, sobre todo, ha comprendido. En estos versos, el erotismo no es adorno ni artificio: es raíz. Es el gesto primigenio de un cuerpo que busca otro cuerpo para no naufragar del todo. Mercedes lo invoca no como juego, sino como refugio, como puente sutil entre el abismo y la redención. El deseo, aquí, no es solo físico: es espiritual, simbólico, hondo. Nos recuerda que la piel también tiene memoria, y que hay caricias que, cuando faltan, dejan huecos imposibles de llenar. Pero junto al fuego, la sombra: la muerte. No como monstruo, sino como compañera que se sienta al borde de la cama y nos observa. Mercedes la escucha sin dramatismo, sin ornamento. La convierte en espejo de lo humano: la fragilidad de un cuerpo, la brevedad de un gesto, el temblor de lo que no se dice. En esas arrugas de silencio se inscriben las pérdidas, pero también la posibilidad de volver a empezar, con menos certezas y más conciencia. Lo conmovedor de su palabra es que nunca se queda en el yo: se expande, se proyecta hacia un “nosotros” herido. Hay una lectura social que late en cada poema, una intuición clara de que lo íntimo no se entiende sin el contexto. Ridocci nos recuerda que la vida personal está tejida con hilos públicos: que nuestras soledades también hablan del mundo en que habitamos, de sus grietas, de sus batallas invisibles. Y al final, queda la danza: esa manera suya de mover las palabras con el cuerpo y de ofrecer el cuerpo como un poema que respira. Sus letras no solo se leen: se sienten. Y quien las atraviesa, difícilmente puede salir igual. Arrugas de silencio no es solo un poemario: es una cicatriz luminosa. Una elegía por lo perdido y una celebración serena por lo que aún, a pesar de todo, queda en pie. Mercedes Ridocci no escribe para entretener: escribe para tocar el alma. Y lo consigue.” 
Juan Povedano Gómez

13/7/25

HIJOS DE RENOVADA ENTRAÑA

Puertas cegadas por cierres oxidados,
persianas llorando en opaco desvencijo,
aire retenido y sofocado,
un manto de polvo ciñe cuerpos que velan fracasos.

Alas prietas aullaron cautivos vuelos
violando la sostenida y prescrita elipsis.
El caos destruyó el templo agostado,
entre sus escombros nacieron hijos de renovada entraña.


Mercedes Ridocci 
Imagen de la composición escénica “Lamento” - Mercedes Ridocci 2012

4/7/25

DIOSA DEL AMOR Y DE LA MUERTE

“El torso de Adèle” de Auguste Rodin

Nocturnos mortales sueñan penetrar en tu morada divina,
abrazar la estrella que anuncia su entrada,
estremecerla con sus pubis hasta trocarla en luna.
Ceñir su carne henchida en tus paredes de roca blanda,
tentar tu fondo de cielo negro,
despertar al grito que gime en la profundidad de sus entrañas.
Vaciarse en tu eterna belleza.
Morir en ti.


Mercedes Ridocci

EL CAMINO DEL ARTE

  La inspiración en el arte surge de la vivencia de lo concreto. Es en el proceso de abstracción de sus cualidades esenciales y desde la su...