Los dientes sueñan atrapar tus labios,
la lengua, trotar en tu paladar.
Tu brazo duerme en mi vientre.
La mano sueña alcanzar mis senos,
tus dedos, alumbrar su cerco.
Mercedes Ridocci
Imagen – Mercedes Ridocci
Adherida a mi frente está la savia pálida de la muerte –suda humedad de tumba abierta– resbala por mi rostro arrugado en sombras por...
Tu poema respira intimidad, Mercedes: cuerpos que duermen y sueñan se buscan con una ternura ardiente. La boca y la mano trazan un mapa secreto, donde deseo y delicadeza se entrelazan. Hay ritmo, caricia y luz en cada imagen, como si el amor aprendiera a nombrarse despacio, piel adentro, hondo.
ResponderEliminarJoselu, me emociona tu reseña y me siento honrada. Muchas gracias por tu atención. Un abrazo.
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