y las sombras dibujan fantasmas en el llano de tu piel,
el sueño despierto de mi cuerpo,
destella entre las cadenas de nubes blancas que zurcen tu cielo.
Me enjabonas con el sudor de tu deseo.
me enjuagas con el manantial que surte de tu boca,
me secas con el lienzo de tus manos,
me perfumas con el bálsamo de tu mirada,
me cincelas con los grumos de tu sangre agolpada,
me horadas con el vértice de tu vientre herido.
Y tú…
no sabes que lo sé.
Mercedes Ridocci
el sueño despierto de mi cuerpo,
destella entre las cadenas de nubes blancas que zurcen tu cielo.
Me enjabonas con el sudor de tu deseo.
me enjuagas con el manantial que surte de tu boca,
me secas con el lienzo de tus manos,
me perfumas con el bálsamo de tu mirada,
me cincelas con los grumos de tu sangre agolpada,
me horadas con el vértice de tu vientre herido.
Y tú…
no sabes que lo sé.
Mercedes Ridocci
No hay comentarios:
Publicar un comentario