ni vuela sobre puntas de pie,
ni se sostiene sobre espalda inflexible,
ni lleva tutú,
ni habla de bellas princesas,
ni camina sobre falsos paraísos.
Mi danza se enraíza en tierra
y mis pies están descalzos
mi espalda se retuerce, ondula o se estira,
cual animal felino
mis manos pueden ser violentas o tiernas,
mis brazos ser alas o patas,
mi danza camina entre el cielo y el infierno.
Mercedes Ridocci
Fotografía de la composición escénica "Ardor dolido" - Mercedes Ridocci 2009

Mercedes, tu danza es un manifiesto de suelo y víscera. Al leerte, siento ese "telurismo" que también sacude las obras de Angélica Liddell: ese cuerpo que no busca el aplauso, sino la verdad del animal que somos.
ResponderEliminarHas desnudado el escenario de falsos paraísos y puntas aladas para entregarnos la espalda que se retuerce y los pies que muerden la tierra. En "Ardor dolido", tu figura no flota; habita la tensión trágica entre el cielo y el infierno. Gracias por recordarnos que la belleza real pesa, duele y tiene la fuerza violenta y tierna de la vida misma.
Gracias a ti por valora mi hacer y los poéticos comentarios que me haces, que te lleve a la memoria a Angélica Liddell es un honor que para mí. Un saludo.
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