Mercedes, tus versos parecen una prolongación natural de tu danza: cuerpo y palabra desgarrados en un mismo gesto. En “Mujer desgajada en versos” se percibe la violencia contenida de tus movimientos, ese temblor que busca decir sin poder decir. La mujer que habita el poema se fragmenta, se disuelve “entre cabellos de aire”, ligera y perdida, hasta quedar atrapada “en la espina del silencio”, donde dolor y lucidez se confunden. En ti, el cuerpo escribe y el lenguaje baila; ambos exploran la herida de ser y la belleza de resistir en el borde entre presencia y desaparición.
Mercedes, tus versos parecen una prolongación natural de tu danza: cuerpo y palabra desgarrados en un mismo gesto. En “Mujer desgajada en versos” se percibe la violencia contenida de tus movimientos, ese temblor que busca decir sin poder decir. La mujer que habita el poema se fragmenta, se disuelve “entre cabellos de aire”, ligera y perdida, hasta quedar atrapada “en la espina del silencio”, donde dolor y lucidez se confunden. En ti, el cuerpo escribe y el lenguaje baila; ambos exploran la herida de ser y la belleza de resistir en el borde entre presencia y desaparición.
ResponderEliminarSaludos.
Me honran tus palabras hacia mi hacer. Tu comentario está cargado de poesía. Muchísimas gracias y un afectuoso saludo, Joselu
EliminarCuanta maravilla se puede trasmitir en pocas letras. Entre ellas y la imagen forman un conjunto expresivo delicioso. Saludos Mercedes
ResponderEliminarGracias por tu apreciación. Saludos para ti también, Gil
EliminarGil, me he pasado por tu blog y tus poemas de amor son hermosos.
Eliminar