El poema evoca una comunión sagrada entre los elementos y el alma. La naturaleza se vuelve voz ancestral y silencio cósmico a la vez. El día, húmedo y fértil, resucita memorias profundas mientras el alma, prisionera, arde en deseo de trascendencia, de libertad o quizás de unión espiritual.
El poema evoca una comunión sagrada entre los elementos y el alma. La naturaleza se vuelve voz ancestral y silencio cósmico a la vez. El día, húmedo y fértil, resucita memorias profundas mientras el alma, prisionera, arde en deseo de trascendencia, de libertad o quizás de unión espiritual.
ResponderEliminarSaludos.
Es como te sientes ahora ?,
ResponderEliminarbuen finde, un saludo.
Es mi yo poético el que habla, no el autor, es decir la poeta que escribe. Un saludo y buen finde para ti también, Orlando
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