En este banco,
cuando el atardecer
lo tintaba de escarlata
nos declaramos amor eterno
ignorando que
los tiempos de espesura
lo sepultaría para siempre.
Mercedes Ridocci
La muerte es una señora alada agazapada en el lomo perenne enamorada celosa de la vida. Desde el trono del poder otorgado por la et...
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