una lluvia de ceniza se derrumbó a sus pies.
Se contemplaron en sus ojos incendiarios,
se besaron en sus labios fríos,
y con la lengua virada a sus espaldas
se lamieron las heridas.
Mercedes Ridocci
Composición fotográfica: Mercedes Ridocci
Adherida a mi frente está la savia pálida de la muerte –suda humedad de tumba abierta– resbala por mi rostro arrugado en sombras por...
Mercedes, el poema destila una intimidad cruda tras el desastre. Esa "lluvia de cenizas" no logra apagar el fuego de la mirada, solo lo transforma. Al lamerse las heridas, los amantes aceptan su vulnerabilidad, convirtiendo el dolor compartido en un refugio de ternura frente al vacío del mundo. Saludos.
ResponderEliminar¡Qué buena interpretación del poema! Joselu siempre me asombras, eres un comentarista excepcional. Gracias por tu tiempo para comentarme, es un honor para mí. Un afectuoso saludo
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