5/3/26

CUANDO LA MUERTE ME LLEVE


CUANDO LA MUERTE ME LLEVE 
quisiera, amor 
que en tus paseos de amanecida 
buscaras mi mano caliente. 
Que en las tardes veraniegas 
arrullado por el sonido del agua 
abrigaras en tu regazo 
el vacío de mi cabeza 
reposando en su hueco. 
Que en la noche 
al mirar tus ojos oscuros 
te alumbraran los míos. 
Que en nuestro lecho 
acariciaras en la almohada vacía 
mis cabellos rojos esparcidos 
abandonándose en el sueño. 
Que los momentos 
en que la tristeza se siente a tu lado 
encontraras mis brazos 
ciñendo tu cuerpo. 
Mercedes Ridocci 

Imagen – Mercedes Ridocci

2 comentarios:

  1. Este poema, Mercedes, conjuga amor y muerte en una misma respiración. No hay miedo en su tono, sino una ternura que sobrevive al tiempo. El yo poético desea permanecer en los rituales cotidianos del ser amado, en sus gestos y silencios, incluso después del final. La muerte no es ruptura, sino transformación: el amante se disuelve en la memoria, en el tacto recordado, en la luz de los ojos. Es un canto a la persistencia del amor más allá del cuerpo, donde la ausencia se vuelve presencia íntima, casi palpable, como una caricia que sigue ardiendo en el aire de la vida.

    Saludos

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    Respuestas
    1. Joselu, mejor no lo puedes haber reseñado (tus comentarios son más que eso, son reseñas, por eso he decidido llamar a tus comentarios: reseñas)
      Resalto especialmente: “el poema conjuga amor y muerte en una misma respiración”
      Un cariñoso saludo.

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