Mercedes, tu micropoema “Ríe la pena / mueca que duele” me parece un destello de hondura contenida. En su brevedad expresa la contradicción de quien sufre pero muestra una sonrisa: la pena que ríe, la risa que duele. Esa inversión paradójica revela un dolor que se disfraza de alegría, una herida que sabe ocultarse tras el gesto. La palabra 'mueca' introduce lo físico, lo involuntario: la risa convertida en máscara. Hay en él una verdad íntima y universal, casi existencial: la dificultad de ser sinceros con el propio sentir. Es un poema mínimo, pero con eco prolongado.
Mercedes, tu micropoema “Ríe la pena / mueca que duele” me parece un destello de hondura contenida. En su brevedad expresa la contradicción de quien sufre pero muestra una sonrisa: la pena que ríe, la risa que duele. Esa inversión paradójica revela un dolor que se disfraza de alegría, una herida que sabe ocultarse tras el gesto. La palabra 'mueca' introduce lo físico, lo involuntario: la risa convertida en máscara. Hay en él una verdad íntima y universal, casi existencial: la dificultad de ser sinceros con el propio sentir. Es un poema mínimo, pero con eco prolongado.
ResponderEliminarSaludos.
Joselu, gracias por tu reseña, que esta micropoema te haya sugerido tanto me emociona.
EliminarUn saludo.
"Ríe la pena", una antítesis genial.Saludos
ResponderEliminarMuchas gracias, Antorelo.
EliminarSaludos para ti también.