10/4/26

EN EL TREN DE LA ALBORADA

 

En el tren de la alborada 
viajo hacía la tierra que llora. 
No enjugaré sus lágrimas, 
las recogeré en el cántaro 
con asas labradas de futuro y de pasado. 
Durante dos noches reposará en el alféizar de la luna maga, 
su hechizo absorberá el salado amargo. 
Al tercer día, antes del amanecer, 
sedienta beberé el embrujo. 
De vuelta en el tren de la alborada 
Dejaré, para siempre, 
a la tierra que llora. 
Mercedes Ridocci 

Imagen de archivo personal

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