Cuando ya no esté aquí
y la nada me lleve
donde brillan las estrellas
anhelaría que hubiera
una ventana en el universo
que diera a la tierra
y ver a mi hijo.
Saber
en qué lugar vive
si tiene trabajo
amigos
mujer
hijos
si recuerda mis abrazos
pero sobre todo…
SABER SI ES FELIZ.
Mercedes Ridocci
Fotomontaje –Mercedes Ridocci

No somos seres humanos que viven una experiencia espiritual sino que somos seres espirituales que vivimos una experiencia humana.
ResponderEliminar¡Qué hermoso lo que dices! Que así sea. Un abrazo, Joselu
EliminarBello poema, Mercedes.
ResponderEliminarEntrañable dedicatoria a tu hijo.
Herencia inestimable para ese mañana.
Abrazos.
Muchas gracias, me alegra que el poema te haya resultado entrañable, yo lo escribí con todo mi cariño hacia mi hijo. Un cariñoso abrazo, Ernesto.
EliminarMercedes, tu post me ha llegado al alma, porque también yo soy madre...Sé que es cuestión de fe, pero pienso que si, que desde la otra dimensión los veremos, y sabremos cómo están...El espíritu no muere, está en sincronía entre cielo y tierra, y seguramente nos recordarán...y nos llegará su recuerdo y gratitud, amiga poeta.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable.
Quisiera creer que el espíritu con muere (ojalá fuera así). Lo que si creo es que mi hijo no se olvidará de mí, al igual que el tuyo tampoco te olvidará. Un cariñoso abrazo.
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