abrazan el vientre de la mujer,
de sus labios de noche
florecen palabras calientes,
aquietan las sombras del sueño,
cobijan luz de madrugada.
(Del primer apartado: Amor y pasión)
Mercedes Ridocci
Hace millones y millones de años El Dios LLUVIA no podía explicar por qué las lágrimas moraban en los ojos de los seres humanos. Cons...
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