árbol de mi morada
desplegado en paisajes de gloria.
Termitas anidaron
haciendo de ella su mansión.
Carcoma soy.
Mercedes Ridocci.
Fotografía – Mercedes Ridocci
Adherida a mi frente está la savia pálida de la muerte –suda humedad de tumba abierta– resbala por mi rostro arrugado en sombras por...
Mercedes, tu poema desvela una belleza trágica: la médula, ese eje vital convertido en árbol, sostiene una gloria que ya se corroe. Hay en esos versos una aceptación lúcida del deterioro, como si el cuerpo y el espíritu asumieran su carcoma con nobleza. La voz poética arde en conciencia dolorida: la gloria se aloja también en la ruina.
ResponderEliminarJoselu, tu visión del poema me encanta, resalto: "la gloria se aloja también en la ruina." Un afectuoso saludo.
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