24/2/26

ÚLTIMO HORIZONTE


Mujer de fuego albo 
vístete con la piel del viento
que enardece tu llama blanca 
sigue el canto de su cauce 
planea sobre el leve suspiro del atardecer 
alcanza el último horizonte 
donde muere poniente 
y alborea la muerte. 
Mercedes Ridocci 

Imagen de la composición escénica "El cauce del viento" - Mercedes Ridocci

4 comentarios:

  1. Poesía e imagen. ¡Arte!
    Abrazo, Mercedes.

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  2. Este poema, Mercedes, se abre con un oxímoron deslumbrante —“Mujer de fuego albo”— que condensa toda su energía simbólica: la pureza y el ardor fundidos en una sola imagen. La voz lírica invita a una travesía hacia la muerte como si fuera un ascenso luminoso, un vuelo sereno sobre el tiempo. Los versos, de cadencia suave y musical, avanzan desde el fuego hacia la blancura, desde el movimiento del viento hasta el descanso final del poniente. En esa fusión de contrarios, la muerte se vuelve aurora: un renacer silencioso donde la llama blanca no se apaga, sino que se transfigura. Saludos.

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    Respuestas
    1. Joselu, eres de admirar, tu comentario es ¡tan luminoso! Un saludo y muchas gracias por pasarte por mi blog y leer mi publicación.
      Un afectuoso saludo.

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