20/2/26

ELLA


ELLA, siempre tan cuerda, 
ahora no retiene 
en su memoria 
sí cambió las toallas, 
sí enchufó la lavadora, 
sí prendió el incienso, 
sí hizo la cama, 
sí puso a cocer las patatas, 
sí dio de comer a los gatos, 
sí regó las plantas, 
sí… 
Vuelve sobre sus pasos 
una y otra vez. 
No puede con la cruz que 
el tiempo despiadado 
tenía reservada para ella. 
Se sienta en la silla de la cocina 
y a solas
llora
Mercedes Ridocci 

Imagen – Mercedes Ridocci

17/2/26

LLUVIA DE CENIZAS

En la esquina sesgada del vacío 
una lluvia de ceniza se derrumbó a sus pies. 
Se contemplaron en sus ojos incendiarios, 
se besaron en sus labios fríos, 
y con la lengua virada a sus espaldas 
se lamieron las heridas. 
Mercedes Ridocci

Composición fotográfica: Mercedes Ridocci

15/2/26

TERMITAS


Médula espinal
árbol de mi morada
desplegado en paisajes de gloria.
Termitas anidaron
haciendo de ella su mansión.
Carcoma soy.
Mercedes Ridocci.


Fotografía – Mercedes Ridocci

14/2/26

NO HAY LÁGRIMAS SUFICIENTES


Ante la pérdida de un ser querido
no hay lágrimas suficientes
que amortigüen su dolor.
Mercedes Ridocci

Imagen de la performance QUEBRANTO  - Mercedes Ridocci 2014

13/2/26

DESLIZA HÚMEDO EL DÍA

 

Desliza húmedo el día 
la tierra entona ancestros 
el cielo enmudece y escucha 
el aire agita atestados vacíos 
el alma cautiva inflama anhelos. 
Mercedes Ridocci 

Imagen de la performance "A la muerte de mi padre" - Mercedes Ridocci 2016

12/2/26

UN RECUERDO DE INFANCIA

 

De pequeña tenía una debilidad, aunque mirándolo bien, aún la tengo, sobre todo cuando alguien me mira con ojitos de “cordero degollado”. Todos los domingos mis padres nos llevaban, a mi hermano y a mí, a dar un paseo por la calle principal de la pequeña ciudad de León y nos compraban un pastel. Por delante de ellos correteábamos ansiosos al divisar la Casa de Camilo de Blas. Al entrar en la pastelería, mi hermano y yo nos mirábamos, cómplices del juego que estaba a punto de comenzar: “¿Quién de los dos acabaría más tarde el pastel?” Yo lo comía a trocitos pequeños y moderados, dilatando en el tiempo el final de mi pastel. Mi hermano, a bocados grandes y ávidos. Así que ya os podéis imaginar quién ganaba el juego. Pero no por ello era beneficiaria, no os vayáis a creer, ¡qué va, qué va! sino víctima, pues invariablemente, ante la mirada suplicante de mi hermano y mientras apenas podía disimular una pícara sonrisa, acababa compartiendo con él, el resto de mi pastel. 
Mercedes Ridocci 
Imagen – “Casa Camilo de Blas de León” donde mi abuelo trabajó de hojaldrero.

10/2/26

CLAMO AL VENERADO OLVIDO

Me duele la memoria de tu respiro.
Escalofríos de un calvario que no cesa
se alientan en mi costado herido
me suspenden en un tiempo postrado.

Clamo al venerado olvido
que me arrulle en su seno
llenarme de él
vaciarme de ti.

Mercedes Ridocci

Imagen – Mercedes Ridocci

VIÑEDOS DE UVA ROJA

VIÑEDOS DE UVA ROJA maduran en tu boca sobre mis labios viertes vino de sangre fresca. Semillas de fuego anidan en tus manos siembras llama...